jueves, 20 de marzo de 2014

Violencia Mexicana ¿desde cuándo?

Cuando decidí venir a estudiar a España, mi mamá tuvo todo tipo de emociones al respecto, entre sus favoritas la necesidad de persuadirme de no hacerlo, sobre todo porque estaba regresando de una estancia de 6 meses fuera de mi casa y mi hermana estaba a sólo unas semanas de irse a estudiar a otro país. Sin embargo, al final se resignó y me ayudó a empacar.

Como parte de los preparativos de este viaje, obviamente, me aseguré de contrarrestar el poco interés tecnológico de mis padres con la posibilidad de comunicarse con nosotras vía mensajería instantánea, ya que no tenemos teléfono fijo en casa y mucho menos Internet. Esto, combinado con las diferencias de horarios y las ocupaciones de los cuatro, resulta en bastantes problemas de comunicación.

Durante mi primera semana aquí, mi mamá salió con un comentario que ha pasado a formar parte del pensamiento promedio de padres de familia con hijos en el extranjero "Las extraño, pero me siento más tranquila sabiendo que no están aquí". En el momento no lo pensé demasiado, a pesar de que mi ciudad es de las más tranquilas del país, decir que no estoy acostumbrada a un constante bombardeo de noticias y experiencias violentas, sería mentira. Sin embargo, después de salirme un poco del contexto, me di cuenta de que no está nada cool vivir con la sensación de que algo horrible puede pasar en cualquier momento y peor aún, pensar que es algo completamente normal.

Pensé en esto el otro día que traía una bolsa sin algún mecanismo para cerrarla, y una señora se me acercó en el metro y muy alarmada me dijo que tenga mucho cuidado porque alguien podría sacarme el DNI o el dinero de ella sin que me de cuenta, inmediatamente pensé "mejor no darme cuenta a que alguien me quiera quitar algo a la fuerza". Esto me hizo reflexionar en muchas de las cosas que están pasando en México, tan así, que lo menos malo que te puede pasar es que no te des cuenta de en qué momento te sacaron las cosas de la bolsa.

Este suceso ocurrió muy cerca de una clase que tuve (de mis favoritas hasta el momento) en las que nos explicaron muchos de los elementos analizables que tienen las películas de terror, con un especial énfasis en los zombies, los aliens y por supuesto, la violencia. Durante esta clase, el profesor habló sobre la violencia presente en las culturas prehispánicas mexicanas, con el ejemplo específico de que los Aztecas comían corazones humanos en los sacrificos a los dioses y que esa información tenía un poco de tabú entre los mexicanos. Lo que me llamó la atención, más que esta información, es el hecho de que alguien pueda pensar que es un tabú. Claro, según yo, se tomaban la sangre y quemaban en corazón, pero tendría que investigarlo más a fondo.

Al final de la clase, me acerqué a preguntarle al profesor si había visto la película mexicana "Somos lo que hay" (acerca de una familia humilde de caníbales), me dijo que si y que le había gustado, por lo que le comenté que estaba en proceso una versión hollywoodense y me dijo "seguro será malísima porque es la película más mexicana que he visto". Lo cual me hizo pensar un poco al respecto.

Claro, él probablemente estaba pensando en los contextos prehispánicos y yo en los modernos, lo cual me ayudó a vincularlo.

Y pues si,  los Aztecas son famosos por sus violentas expresiones religiosas, cotidianas, alimentarias y más, cada región de México tiene su propia cultura, y a su vez, sus propios ritos y rituales específicos (hablo de México porque no estoy lo suficientemente familiarizada con las culturas prehispánicas del resto de Latinoamérica). Aunque ignoro las características específicas de cada una de ellas, la que a mí me corresponde, es la cultura Maya, siendo mis padres y sus padres (y sus padres) de la región correspondiente a ésta. Por eso, se muy bien que los Mayas, a pesar de ser de los más pacíficos, calmaditos e intelectuales, tenían una que otra tradición que sería más que ilegal en estos tiempos, pero para no hacer el cuento muy largo me limitaré a las siguientes:

Mural de Bonampak, en dónde se representan muchos de rituales de sacrificios

1. El juego de pelota. Como su nombre lo indica, es precisamente un juego en el que tenían que hacer pasar una (bastante pesada) pelota de caucho a través de un aro de piedra, utilizando partes del cuerpo específicas, que variaban según la región (hay vestigios del juego en todo el continente Americano). Aunque también jugaban de manera recreativa, the big deal eran rituales en los que representaban luchas entre los Dioses y que al final, a diferencia de los juegos actuales en los que los mejores ganan fama y fortuna, los ganadores eran sacrificados con grandes honores, mientras los no ganadores, eran lapidados por el pueblo por la vergüenza que representaban. Digamos que ser jugador de las grandes ligas duraba literalmente sólo un juego.

En Xcaret, hacen una representación del juego... sin las muertes del final, claro

2. Deformaciones inducidas. Es un hecho irrefutable que la apariencia física siempre ha sido importante en las sociedades, tan irrefutable como el hecho de que los estándares de belleza han ido cambiando constantemente. Pues los mayas tenían estándares bastante diferentes a los de la actualidad, reforzados con sus creencias religiosas, consideraban que las deformaciones físicas eran una bendición divina y que los ponían en gracia con los dioses, por lo que modificaban la forma de la cabeza de los bebés para que fuera más ovalada, se inducían al estrabismo, y porque los piercings no son algo nuevo, se hacían incrustaciones de jade hasta en los dientes. Así es, la belleza siempre ha costado... y dolido.

Cráneo Maya exhibido en el Museo de Antropología de México

3. Sacrificios humanos en Chichen-Itzá. Aunque tenían muchos y diferentes rituales de sacrificio humano, creo que éste es uno de los más conocidos. El Cenote Sagrado de Chichén-Itza es en dónde, cada determinado tiempo, eran lanzadas doncellas vírgenes como tributo a los dioses. En su defensa, también sacrificaban animales y tiraban cerámica y joyas a él. Actualmente, el cenote sigue ahí, sin corriente y sin la práctica de esta tradición, que afortunadamente, se perdió en algún momento. No está ni remotamente cerca de ser el cenote más bonito, pero definitivamente es de los más representativos.

Cenote Sagrado, Chichen-Itzá

Juan Andrade
Artista:necronocimon
4. Leyendas cuyos protagonistas son vengativos y un poco psicópatas. Creo que este es mi apartado favorito, no sólo porque creo que las leyendas son la mejor manera de conocer la escencia de las culturas pasadas, también porque para mí tienen un significado especial, porque era de las elecciones principales de mi papá ala hora de decidir qué leernos por las noches, junto con las versiones originales de los cantares del  Mio Cid y Don Quijote, pero debo aceptar que las leyendas mayas estaban más a mi nivel en ese momento. Regresando al hilo conductor de hoy, las leyendas tienen personajes como los aluxes que son algo así como troles o duendes con muy mal temperamento, serpientes de cola bífida que asfixian a los recién nacidos para tomar leche materna mientras las madres duermen, mujeres que no estuvieron satisfechas con sus circunstancias y terminan usando su tiempo "después de la vida" en torturar viajeros libidinosos. Claro, con los aluxes siempre puedes llegar a un acuerdo y si les caes bien hasta te pueden ayudar a cuidar a tus hijos o tus tierras; la leyenda de la X'tabay te enseña que no importa a qué te dediques o cómo vivas tu vida, lo importante es el impacto que tienes en los demás y lo que le retribuyas con tus acciones cotidianas. También, una de mis leyendas favoritas, te dicen que para que el Señor de los Bosques no te mate o algo, sólo tienes que hacerle cosquillas para que se caiga y tengas tiempo de escapar, porque es difícil que una persona con el cuerpo inverido de la cintura para abajo pueda levantarse fácilmente. Si, todo tiene su parte positiva y su parte un poco creepy.

Los mayas (y probablemente las demás culturas) aunque llevaban a cabo acciones sumamente violentas y tenían una afición especial por la sangre, siempre tuvieron una razón completamente válida para hacer lo que hicieron, incluso, era un honor ser el elegido para alimentar la relación con los dioses y sólo las personas que hacían méritos suficientes podían ser considerados. A pesar de que tenían una sociedad de castas, lograron una civilización que consiguió avanzar en muchos aspectos de maneras muy sorprendentes y claro, diga lo que diga Mel Gibson, siempre fueron sumamente pacíficos y peleaban sólo para defenderse.

Ahora, regresando al tiempo actual, estas prácticas han evolucionado a decapitaciones, secuestros, amputaciones, torturas, masacres y políticos. La gran diferencia es que ya no existen razones válidas ni respeto por la vida. ¿Tiene algo que ver una cosa con la otra? No tengo idea, los teóricos antropológicos y gente realmente capacitada en el tema podría decir algo más conciso. Por lo pronto, yo creo que es una relación bastante lógica y que seguramente alguien ya ha hecho una investigación profunda que, en algún momento, me daré a la tarea de encontrar.