viernes, 27 de junio de 2014

Mi Frida Sufrida

Últimamente me ha dado por escuchar música en modo "aleatorio", por lo que de vez en vez me encuentro con una que otra joyita que olvidaba que estaba ahí, y aunque la mayoría de las veces aparecen cosas que no necesariamente compartiría con el mundo, hace unos días me reencontré con una biografía musicalizada de Frida Kahlo escrita e interpretada por Sergio Arau.

Mi gran amor por Frida muchas veces me hace ponerme sumamente crítica con respecto a los contenidos culturales que la tocan, como aquella vez que hicieron una exposición en un centro comercial con obras que no habían tocado un museo en Mérida, sigo pensando que Frida lo hubiera odiado, pero al final, me atrevería a decir que hasta me gustó.

Sin embargo, esta canción me parece que si logra captar quién fue Frida Kahlo, ya que lejos de solo tocar temas meramente biográficos, me parece que Arau consigue captar un poco de la esencia de Frida, hablando de su grande y controversial amor hacia Diego, de su imposibilidad de tener hijos, de su experiencia fuera México y también incluye eufemismos sobre su vida sexual en una de mis partes favoritas: "La tortilla la probaste y anduviste en bicicleta".

Sin embargo, después de pensarlo mucho y considerando que la narrativa de la canción podría ser comparada con una carta hacia ella y sobretodo al ponerme a analizar la idea principal "Ya no estés dolida, hoy eres querida, ya sufras Frida mi Frida sufrida...", me pregunto si realmente estaría feliz con lo que su imagen se ha convertido. Por que si, vivió en sufrimiento, pero hasta cierto punto, es precisamente eso lo que ha hacía tan productiva artísticamente y hasta me atrevería a decir que sus mejores obras (o al menos mis favoritas) las hizo a raíz de un gran dolor físico o emocional y aunque también tuvo momentos muy felices en su vida, siempre supo sacar lo mejor de los infelices. Y el hecho de que se haya convertido en una marca e incluso un ícono de la moda choca un poco con la ideología son la vivió su vida, que aunque sí quería sobresalir y vender cuadros, llevaba una vida tranquila y plagada de pequeñas satisfacciones, claro, tan tranquila como su vida con Diego Rivera le permitía porque además de la carga emocional que él representaba, también tenía una muy activa vida social que incluía codearse con grandes del mundo del arte y la política.

Creo que al final, mi punto es que es difícil llegar a una conclusión acerca de hasta dónde ella hubiera dejado ir su nombre, probablemente no hubiera tenido problemas exponiendo su trabajo en un centro comercia, que sigue siendo un espacio público y de fácil acceso, pero no si si le hubiera gustado ver su cara en ropa destinada para élites, verse representada en un vídeo musical de una cantante bastante plástica o fragmentos de sus cartas en unos Converse.


"Encontramos miedo en tus sueños, letra y nombre de Frida sufrida..."
Sergio Arau

Crítica: Días de frontera

En febrero pasado, finalmente llegó a las estanterías la más reciente novela de Vicenç Pagès Jordá “Días de Frontera”, y el furor que esto provocó no es para menos. No sólo tiene la garantía de un autor multi premiado y reiteradamente elogiado por la crítica, sino que llega con el sello de calidad y respaldo del Premio Sant Jordi 2013, siendo, probablemente la novela en lengua catalana más esperada para este 2014.

Esta novela está ambientada precisamente en Cataluña y muestra un recorrido muy interesante entre diferentes parte de esta regios, lo que resulta en un ambiente muy familiar y cómodo para los catalanes y sus conocedores; y en uno casi aspiracional y muy atractivo para los que no lo somos.

Puede decirse que la novela se trata de relaciones humanas. Padre e hijos, hijos y padres, parejas, amigos y cuanta otra relación sea posible. Lo cual obliga al autor a ubicar muy bien, desde sus orígenes, cómo es la vida del personaje principal: Teresa. Y lo hace bastante bien.

Pagès consigue darte una idea bastante clara de cómo son sus personajes, de por qué hacen lo que hace y de la manera en que lo hace, consiguiendo que el lector se sienta en todo momento identificado con alguno de los personajes, incluso si no es con Teresa o hasta con más de uno. Esto, se le puede atribuir a la manera en que el narrador desarrolla la historia, teniendo el punto justo de intromisión en el desarrollo de la historia, tomando partido cuando hay que hacerlo, y dejar de tomarlo cuando así se requiere. Justo de la manera en que un  lector reaccionaría.

Esta empatía dirigida por el narrador y corporizada por el lector, hace que la finalidad de la novela se materialice, consiguiendo no sólo que se conozca una historia desde el punto de vista de una sola persona, sino que se consideren diferentes puntos de vista sobre la misma acción e incluso que una sola persona tenga que pasar por acciones opuestas ante situaciones similares, una muy buena reflexión sobre la naturaleza humana, que siempre está cambiante y aunque uno no quiera, el tiempo pasa y las cosas evolucionan.

En materia de redacción y facilidad de lectura, desde el punto de vista que una persona no catalana, me parece que es un libro sencillo y bastante fácil de leer. Los capítulos son cortos y maneja un lenguaje bastante comprensible. También, tiene muchos elementos de la vida cotidiana que no son muy utilizados en la literatura moderna, como es el caso de la inclusión en la historia de nuevas tecnologías como las redes sociales.


En conclusión, este libro es bastante recomendable para cualquier tipo de público, porque igual lo disfrutaría un hijo como un padre o un abuelo. Es bastante llevadero, entretenido y su nivel de profundidad es determinado por el lector, ya sea que éste sólo busque lectura ligera o que se quiera dar el tiempo de leer entre líneas y reflexionar sobre las diferentes situaciones presentadas. Al final, cada quién –y de forma individual- decide hasta dónde caminar bajo el Sol por la carretera.


martes, 27 de mayo de 2014

Entrevista: El Sector Teatral en Mérida Yucatán

Hace poco, leí un artículo en la versión electrónica del Diario de Yucatán en el que se establecía, de alguna forma, la idea de que cierto evento “venía a consolidar la política pública en materia de cultura del Ayuntamiento (de Mérida)”, lejos de realmente ponerme a reflexionar acerca de las necesidades culturales básicas que podría cubrir dicho evento, me alarmó la idea de que alguien pueda creer que un solo evento -en su tercera entrega- podría consolidar cualquier cosa, claro, al seguir leyendo me di cuenta que la nota era realmente un publi-reportaje, por lo que todo cobró sentido.

Sin embargo, quedan un poco al aire algunas preguntas al respecto ¿Realmente la ciudad tiene suficientes actividades culturales? De las actividades que ya existen ¿Realmente ofrecen calidad y cultura? ¿O sólo entretenimiento? ¿O ni eso? Después de pensarlo mucho, llegué a la conclusión de que a falta de datos duros públicos recientes y de la imposibilidad de preguntarle directamente a las todos los yucatecos y meridanos interesados en el sector, invité al Primer Actor Ricardo Adrián “Melo Colli” a platicar conmigo sobre sus impresiones acerca de este sector y su posicionamiento en la región, que a pesar de tener que hacerlo vía video llamada por cuestiones geográficas, resultó en una muy amena charla en la cual se discutieron temas relevantes a esta cuestión.

Con una trayectoria artística de más de 20 años y con la experiencia que le ha dado tener su propia compañía teatral que, además, se ha mantenido y autegestionado establemente desde 1999, empezó hablando un poco acerca de la situación por la que ha pasado el sector en la región en materia de producción y consumo.



Al hacer un análisis de los últimos 20 años de la escena teatral, Ricardo ha llegado a la conclusión de que el sector definitivamente ha evolucionado significativamente ya que, según recuerda, en sus inicios las compañías teatrales tenían problemas para mantener sus puestas en escena en cartelera, siendo la compañía del Primer Actor Hector Herrera “Cholo” la única que había conseguido tener un número de presentaciones estable, que abarcaban funciones de martes a domingo por temporadas completas. Asimismo, los cambios que el Sr. Héctor Herrera llevó a la industria teatral fueron -y siguen siendo- una gran aportación para la escena en la ciudad, adaptando el teatro regional a nuevos géneros como el de revista de variedades, entre otras innovaciones. Y es precisamente esta compañía en la que Ricardo ve los inicios de su carrera profesional formal, colaborando con ella por dos años.

De igual forma, habla de las diferencias de esos tiempos con la realidad actual de la ciudad. En ese momento, era más común la producción de teatro clásico, sin embargo, no existía un número importante de compañías y éstas daban la impresión de tener una inclinación más amateur que profesional. Por el contrario, ahora existe una apertura mayor a la profesionalización del teatro, existen compañías más preparadas y un público que empieza a recibir suficiente calidad como para hacerse de una opinión y a la vez exigir cada ves mejores puestas en escena. 

Sin embargo, la calidad educativa en el sector, incluso a nivel nacional, todavía no alcanza suficientes estándares para ofrecer una oferta completa a los espectadores. Lo cual se ve reflejado tanto en la calidad de las presentaciones como en la constancia del público al consumirlas, ya que, asegura, es imposible que puestas en escena dónde los involucrados ni siquiera tengan las nociones básicas de géneros, puedan tener éxito. Pero esto, lejos de significar que no haya talento en la región, habla más de la falta de preparación ya que, asegura, Mérida cuenta con grandes talentos en todas las etapas del proceso, cuenta con buenos escritores, actores y directores, pero que, desafortunadamente, no siempre encuentran suficientes oportunidades en la ciudad, por lo que optan por irse a otras partes de la república o incluso fuera del país, y otros que, en el peor de los casos, prefieren optar por no profesionalizarse dentro del sector.

Otro problema que Ricardo Adrián encuentra dentro del sector, es el de cierto paternalismo por parte del gobierno con respecto a proyectos específicos, ya que éste a pesar de que si da apoyos económicos al sector, tiene una gran deficiencia en el seguimiento del cumplimiento de los objetivos de sus benefactores, quitándoles el sentido de compromiso con respecto a su público, y a la vez dejando de lado propuestas de mucha calidad que van muriendo por falta de subvenciones públicas. También, el hecho de que, en palabras de Ricardo, el gobierno subvencione producciones deplorables y un exceso de obras recicladas, deja a los espectadores con la idea errónea de que no hay presentaciones de calidad y tiene consecuencias en la dificultad de crear nuevos públicos y en la pérdida de buenos elementos, sobretodo en el área de guionismo de géneros. 

Por esto, considera de suma importancia que el gobierno empiece a revisar más proyectos en todos los géneros, para así, poder subvencionar los que tienen suficiente potencial para lograr una mayor generación de públicos y así, darle al sector la oportunidad de crecer. Pero que no se quede ahí, si no que también se de a la tarea de vigilar que los recursos sean utilizados para lo que son y no sólo para que las compañías se mantengan sin trabajar por un futuro mejor para el sector, lo que debería ser la verdadera finalidad de dichos apoyos.

Y aunque el problema se ha mantenido por años, recientemente también se han autorizado recursos públicos a personas sin ningún tipo de preparación ni académica ni actoral y sin los conocimientos mínimos para dar clases o llevar producciones al interior del estado. Lo que abre la pregunta de ¿Por qué el gobierno le da dinero a gente sin bases artísticas, culturales ni sociales? Y aunque la respuesta resulta obvia, desafortunadamente, es algo que pasa mucho tanto a nivel local como reca nivel nacional, dejando sin recursos a las personas que si tienen el talento y si tienen las producciones y los conocimientos que realmente se necesitan para cumplir los objetivos de las instituciones. 

Al tocar temas con referencia a la oferta, Ricardo cree que los géneros de la ciudad están muy marcados y podrían dividirse en tres grupos; el primero, sería un teatro demasiado pretencioso, alternativo y que hace del teatro clásico un producto demasiado pretencioso; por otro lado, teatro que gira más en algún personaje cómico que en una trama preparada, utilizando chistes fáciles y, hasta cierto punto, vulgarizando la comedia innecesariamente, cayendo en lo que el llama “una parodia del stand up norteamericano” ya que no requiere de una mayor preparación y su objetivo es figurar en el medio; Y por último, el teatro regional tradicional, familiar, con parodias de películas o telenovelas. 



Él, por su parte, trata de ir evolucionando y experimentar con diferentes géneros, sin perder su línea de comedia para adultos. La cual ha sido muy criticada por la utilización de un lenguaje altisonante y temáticas controversiales, pero asegura que sus mayores críticos, realmente son su propio público, ya que ellos son quienes tienen las opiniones más fuertes, los que más le ayudan a mejorar y por quienes trata de, al menos, mantener un estándar de calidad estable. 

Ya entrando en el tema de cómo ha visto la respuesta de su propio público a lo largo se los años, indica que los públicos son quienes determinan y exigen la calidad en las propuestas que tienen, ya que existes obras teatrales públicas -y gratis- que no llenan salas o que de hacerlo, se vacían antes de finalizar, pero, también hay muchas otras, en las que el público está dispuesto a pagar una entrada al tener la certeza de que su inversión será recompensada con un trabajo de calidad.

Por esto, para generar públicos en los diferentes géneros, tiene la certeza de que lo importante es generar contenidos cercanos a la gente. En su caso, al trabajar con comedia, cree que es de suma importancia tratar temas relevantes para la mayoría de la persona y darles una salida para reírse de éstos, pero sin perder el toque de realidad y sin dejar de hablarles con la verdad y de mostrar estas realidades tal y como son. 

Y aunque, por la situación actual del país o por la razón que sea, el público tiende a tener una preferencia marcada hacia la comedia, el éxito de los demás géneros también depende de la capacidad de los involucrados en el proceso creativo de adaptar estos contenidos al público que va a consumirlos. Ricardo comenta, que le parece que es ahí dónde se está perdiendo la oportunidad de generar públicos, ya que muchos directores se quejan de que el público está dispuesto a a pagar un boleto para ver comedia pero no para ver teatro experimental, formal o de performance, pero el problema real es que la gente no se siente identificada con este tipo de teatro, que en muchas ocasiones, ni siquiera tiene suficientes estándares de calidad. Pero independientemente del género, el público sabe reconocer un producto hecho con amor y profesionalismo y eso es lo que lo lleva a seguir consumiendo.

Continuando sobre la línea del consumo, Ricardo comenta que los mayores enemigos del desarrollo teatral están un poco polarizado, ya que por un lado están los trabajadores del sector que no tienen suficiente conocimiento con respecto a lo que hacen y por otro lado, los que tienen muchísimo talento y conocimiento pero se encasillan en una sola práctica o género y desperdician la oportunidad de atraer públicos nuevos con nuevas estrategias. Esto hace, que la independencia del sector como industria cultural se complique, ya que aunque a nivel artístico se cumpla con las expectativas, no terminan de materializar necesidades comerciales, haciendo difícil que existan muchos emprendedores del sector, haciendo que los profesionales tengan que buscar nuevas opciones laborales en caso de no pertenecer a alguna fuente de trabajo pública.

Al final, y después de una larga y enriquecedora conversación, pudimos concluir que la región se encuentra en un momento decisivo para el futuro de todo el sector teatral, ya que tiene todos los elementos que necesita y la posibilidad de empezar a trabajar en los puntos débiles, como lo es la falta de escritores de teatro de todos los géneros y la falta de conocimientos. Porque mientras siga existiendo talento dispuesto a crear con profesionalismo y públicos dispuestos a consumir con madurez y exigencias, las producciones seguirán mejorando y sobrepasando los obstáculos. 

domingo, 4 de mayo de 2014

#AmoSerMexicanoPorQue

Gracias a mi jet lag de 6 meses (y contando), me topé lo siguiente entre los trendig topics de México en twitter: #AmoSerMexicanoPorQue , y obviamente entré a ver lo que mis adorados compatriotas le están compartiendo al mundo.  

Claro que encontré de todo un poco, una vez más la población mexicana no me dejó mal. Empecemos por lo más obvio, y personal favourite, LA COMIDA. Esto es lo que los mexicanos tienen que decir al respecto:




Y claro, una cosa es la comida y otra muy diferente son los tacos.





Y si nos ponemos específicos, cómo pasar por alto el factor de que, como mexicano, hay un momento en la vida en el que la sobrevivencia se basa exclusivamente en los tacos al pastor. Y al parecer también es una manera de expresar amor.


Ahora hablemos de España, la que además de introducirnos al catolicismo, la civilización y muchas otras cosas más, nos presentó a nuestros queridísimos "puentes". ¿Qué sería México sin ellos?




Y la lista continúa... igual que los errores ortográficos.


¿Puente por el día del pedo? No hay pedo.

Sin embargo, por más que nuestra Madre Patria trató de enseñarnos el uso correcto de su lengua y el romance que ésta implica... insistimos en destruirlo tropicalizarlo.




Pero todavía queda gente consciente, aunque no muy participativa.


No podemos pasar por alto el amor incondicional que se le tiene a los políticos y la situación de crisis por la que pasa el país.




Y lo mucho que se le quiere al presidente Enrique Peña Nieto (@EPN)




 Y no perdemos la certeza de que ni el Señor Tenebroso es tan tenebroso.



Pero a pesar de todos los problemas, no se puede negar que tenemos la facilidad de ignorar todo y enfrentarlos con un poco de humor e ingenio en la vida cotidiana.

Lolita Ayala es una presentadora de noticias que tiene una sección que se llama
"La línea de la salud", un espacio patrocinado por una empresa de "productos milagro".





 Y a pesar de todo, la gente mexicana sabe precisamente dónde se encuentra la abundancia de nuestro país y con un optimismo que disminuye alarmantemente, pero que nos sigue caracterizando, no se la piensa dos veces para expresar al mundo qué es lo que más les gusta de México y de qué se sienten orgullosos.







Pero claro, no pasemos por alto lo más importante:



No te preocupes Daniela, no nos olvidamos de él.


jueves, 20 de marzo de 2014

Violencia Mexicana ¿desde cuándo?

Cuando decidí venir a estudiar a España, mi mamá tuvo todo tipo de emociones al respecto, entre sus favoritas la necesidad de persuadirme de no hacerlo, sobre todo porque estaba regresando de una estancia de 6 meses fuera de mi casa y mi hermana estaba a sólo unas semanas de irse a estudiar a otro país. Sin embargo, al final se resignó y me ayudó a empacar.

Como parte de los preparativos de este viaje, obviamente, me aseguré de contrarrestar el poco interés tecnológico de mis padres con la posibilidad de comunicarse con nosotras vía mensajería instantánea, ya que no tenemos teléfono fijo en casa y mucho menos Internet. Esto, combinado con las diferencias de horarios y las ocupaciones de los cuatro, resulta en bastantes problemas de comunicación.

Durante mi primera semana aquí, mi mamá salió con un comentario que ha pasado a formar parte del pensamiento promedio de padres de familia con hijos en el extranjero "Las extraño, pero me siento más tranquila sabiendo que no están aquí". En el momento no lo pensé demasiado, a pesar de que mi ciudad es de las más tranquilas del país, decir que no estoy acostumbrada a un constante bombardeo de noticias y experiencias violentas, sería mentira. Sin embargo, después de salirme un poco del contexto, me di cuenta de que no está nada cool vivir con la sensación de que algo horrible puede pasar en cualquier momento y peor aún, pensar que es algo completamente normal.

Pensé en esto el otro día que traía una bolsa sin algún mecanismo para cerrarla, y una señora se me acercó en el metro y muy alarmada me dijo que tenga mucho cuidado porque alguien podría sacarme el DNI o el dinero de ella sin que me de cuenta, inmediatamente pensé "mejor no darme cuenta a que alguien me quiera quitar algo a la fuerza". Esto me hizo reflexionar en muchas de las cosas que están pasando en México, tan así, que lo menos malo que te puede pasar es que no te des cuenta de en qué momento te sacaron las cosas de la bolsa.

Este suceso ocurrió muy cerca de una clase que tuve (de mis favoritas hasta el momento) en las que nos explicaron muchos de los elementos analizables que tienen las películas de terror, con un especial énfasis en los zombies, los aliens y por supuesto, la violencia. Durante esta clase, el profesor habló sobre la violencia presente en las culturas prehispánicas mexicanas, con el ejemplo específico de que los Aztecas comían corazones humanos en los sacrificos a los dioses y que esa información tenía un poco de tabú entre los mexicanos. Lo que me llamó la atención, más que esta información, es el hecho de que alguien pueda pensar que es un tabú. Claro, según yo, se tomaban la sangre y quemaban en corazón, pero tendría que investigarlo más a fondo.

Al final de la clase, me acerqué a preguntarle al profesor si había visto la película mexicana "Somos lo que hay" (acerca de una familia humilde de caníbales), me dijo que si y que le había gustado, por lo que le comenté que estaba en proceso una versión hollywoodense y me dijo "seguro será malísima porque es la película más mexicana que he visto". Lo cual me hizo pensar un poco al respecto.

Claro, él probablemente estaba pensando en los contextos prehispánicos y yo en los modernos, lo cual me ayudó a vincularlo.

Y pues si,  los Aztecas son famosos por sus violentas expresiones religiosas, cotidianas, alimentarias y más, cada región de México tiene su propia cultura, y a su vez, sus propios ritos y rituales específicos (hablo de México porque no estoy lo suficientemente familiarizada con las culturas prehispánicas del resto de Latinoamérica). Aunque ignoro las características específicas de cada una de ellas, la que a mí me corresponde, es la cultura Maya, siendo mis padres y sus padres (y sus padres) de la región correspondiente a ésta. Por eso, se muy bien que los Mayas, a pesar de ser de los más pacíficos, calmaditos e intelectuales, tenían una que otra tradición que sería más que ilegal en estos tiempos, pero para no hacer el cuento muy largo me limitaré a las siguientes:

Mural de Bonampak, en dónde se representan muchos de rituales de sacrificios

1. El juego de pelota. Como su nombre lo indica, es precisamente un juego en el que tenían que hacer pasar una (bastante pesada) pelota de caucho a través de un aro de piedra, utilizando partes del cuerpo específicas, que variaban según la región (hay vestigios del juego en todo el continente Americano). Aunque también jugaban de manera recreativa, the big deal eran rituales en los que representaban luchas entre los Dioses y que al final, a diferencia de los juegos actuales en los que los mejores ganan fama y fortuna, los ganadores eran sacrificados con grandes honores, mientras los no ganadores, eran lapidados por el pueblo por la vergüenza que representaban. Digamos que ser jugador de las grandes ligas duraba literalmente sólo un juego.

En Xcaret, hacen una representación del juego... sin las muertes del final, claro

2. Deformaciones inducidas. Es un hecho irrefutable que la apariencia física siempre ha sido importante en las sociedades, tan irrefutable como el hecho de que los estándares de belleza han ido cambiando constantemente. Pues los mayas tenían estándares bastante diferentes a los de la actualidad, reforzados con sus creencias religiosas, consideraban que las deformaciones físicas eran una bendición divina y que los ponían en gracia con los dioses, por lo que modificaban la forma de la cabeza de los bebés para que fuera más ovalada, se inducían al estrabismo, y porque los piercings no son algo nuevo, se hacían incrustaciones de jade hasta en los dientes. Así es, la belleza siempre ha costado... y dolido.

Cráneo Maya exhibido en el Museo de Antropología de México

3. Sacrificios humanos en Chichen-Itzá. Aunque tenían muchos y diferentes rituales de sacrificio humano, creo que éste es uno de los más conocidos. El Cenote Sagrado de Chichén-Itza es en dónde, cada determinado tiempo, eran lanzadas doncellas vírgenes como tributo a los dioses. En su defensa, también sacrificaban animales y tiraban cerámica y joyas a él. Actualmente, el cenote sigue ahí, sin corriente y sin la práctica de esta tradición, que afortunadamente, se perdió en algún momento. No está ni remotamente cerca de ser el cenote más bonito, pero definitivamente es de los más representativos.

Cenote Sagrado, Chichen-Itzá

Juan Andrade
Artista:necronocimon
4. Leyendas cuyos protagonistas son vengativos y un poco psicópatas. Creo que este es mi apartado favorito, no sólo porque creo que las leyendas son la mejor manera de conocer la escencia de las culturas pasadas, también porque para mí tienen un significado especial, porque era de las elecciones principales de mi papá ala hora de decidir qué leernos por las noches, junto con las versiones originales de los cantares del  Mio Cid y Don Quijote, pero debo aceptar que las leyendas mayas estaban más a mi nivel en ese momento. Regresando al hilo conductor de hoy, las leyendas tienen personajes como los aluxes que son algo así como troles o duendes con muy mal temperamento, serpientes de cola bífida que asfixian a los recién nacidos para tomar leche materna mientras las madres duermen, mujeres que no estuvieron satisfechas con sus circunstancias y terminan usando su tiempo "después de la vida" en torturar viajeros libidinosos. Claro, con los aluxes siempre puedes llegar a un acuerdo y si les caes bien hasta te pueden ayudar a cuidar a tus hijos o tus tierras; la leyenda de la X'tabay te enseña que no importa a qué te dediques o cómo vivas tu vida, lo importante es el impacto que tienes en los demás y lo que le retribuyas con tus acciones cotidianas. También, una de mis leyendas favoritas, te dicen que para que el Señor de los Bosques no te mate o algo, sólo tienes que hacerle cosquillas para que se caiga y tengas tiempo de escapar, porque es difícil que una persona con el cuerpo inverido de la cintura para abajo pueda levantarse fácilmente. Si, todo tiene su parte positiva y su parte un poco creepy.

Los mayas (y probablemente las demás culturas) aunque llevaban a cabo acciones sumamente violentas y tenían una afición especial por la sangre, siempre tuvieron una razón completamente válida para hacer lo que hicieron, incluso, era un honor ser el elegido para alimentar la relación con los dioses y sólo las personas que hacían méritos suficientes podían ser considerados. A pesar de que tenían una sociedad de castas, lograron una civilización que consiguió avanzar en muchos aspectos de maneras muy sorprendentes y claro, diga lo que diga Mel Gibson, siempre fueron sumamente pacíficos y peleaban sólo para defenderse.

Ahora, regresando al tiempo actual, estas prácticas han evolucionado a decapitaciones, secuestros, amputaciones, torturas, masacres y políticos. La gran diferencia es que ya no existen razones válidas ni respeto por la vida. ¿Tiene algo que ver una cosa con la otra? No tengo idea, los teóricos antropológicos y gente realmente capacitada en el tema podría decir algo más conciso. Por lo pronto, yo creo que es una relación bastante lógica y que seguramente alguien ya ha hecho una investigación profunda que, en algún momento, me daré a la tarea de encontrar.

jueves, 13 de febrero de 2014

A alguien no le puede gustar todo, pero todo le gusta a alguien

Cómo olvidar todas esas veces que mi mamá me dijo que me gustaba la declamación musicalizada y no la música. Claro, todos tenemos derecho de escuchar lo que queramos, y sucede que a mi lo que me gusta es escuchar lo que la gente tiene que decir, soy del tipo que le gusta encontrar subtextos a TODO y si además de eso suena bien, pues mejor, pero no completamente necesario.

Esta línea que he seguido por muchos años, desde que recuerdo, por ejemplo, ha coincido con que lo que he encontrado parece ser directamente proporcional al descontento del público general, y no es para menos, la música se trata de saber organizar el ruido de tal forma que sea agradable al oído y reconocible el nivel de dificultad de su realización, así que la pregunta ¿Qué tiene de interesante el mensaje, teniendo unos arreglos prodigiosos? es bastante recurrente y aunque no digo que una cosa esté peleada con la otra, muy pocas veces he escuchado el planteamiento contrario.

En conclusión, aunque existe mucha buena música con buenos mensajes, también existe buena música sin mensaje y buenos mensajes sin buena música, pero al final, yo creo que el objetivo último de las expresiones artísticas es que el autor/artista/realizador/whoever logre transmitir el mensaje que quería expresar. A alguien no le puede gustar todo, pero todo le gusta a alguien.

Y es cierto, claro que existen parámetros específicos que son los que empoderan a los artistas como tal. Y de todos los sectores culturales, creo que la música es el sector más divido y prejuicioso. Por alguna razón, la gente tiende a considerar malo algo que no les gusta, cuando el "malo" ciertamente es algo relativo, no todo tiene que ser culto, no todo tiene que ser clásico, no todo tiene que ser de una forma u otra, no todo tiene que ser perfecto, no todo tiene el mismo objetivo y definitivamente no todo tiene el mismo público.

Los juicios del valor de la música, estoy segura, venían en la caja de Pandora, y no por que su existencia sea peligrosa, sino porque las posturas de algunas personas resultan sumamente polarizadas y muchas veces tienen los mismos tintes que las pláticas de religiones y de política, la gente puede llegar a tomarse muy personal una crítica negativa a una banda que le gusta y la convicción de que algo es "malo" es justificación para agredir y tachar de ignorante a la persona que lo sigue, lo he visto innumerables veces, y seguramente lo seguiré viendo.

Todo esto, me lleva a pensar en los famosos "gustos culposos", que en definición vendrían siendo algo que sabes que es malo pero igual te gusta. Este concepto me causa un poco de conflicto, no veo la razón por la que algo que te gusta debe hacerte sentir culpable, es como que un hombre/mujer bisexual diga que el mismo sexo es su "gusto culposo", sólo por que la normalidad heterosexual es que sólo te guste el sexo opuesto.

E insisto, no significa que TODA la música esté al mismo nivel en todo. Creo que es, más o menos, como un certamen de belleza, en el sentido de que hay diferentes parámetros a calificar en fondo y forma, alguien tiene que ganar pero todos los participantes están ahí porque, de una forma u otra, todos miden más de 1.70m y pesan menos de 60kg.

Para gustos se hicieron géneros musicales

martes, 4 de febrero de 2014

El Shock Cultural et al

Y pues, de nuevo, me he puesto en una situación en la que prometí no volverme a poner: estudiar fuera de mi país/ciudad/zona de confort. Pero, Con el fin de ir contra mi propia naturaleza, y probablemente por única vez, trataré de narrar esta historia de manera cronológica, porque por más que Tarantino y Nolan cuenten historias en el orden que quieran, mi genialidad no es suficiente.

Así que, vamos a remontarnos a tiempos mejores, menos kilos y más ilusiones: mis 18 años. Recuerdo esos días en los que me sentía vieja por estar rodeada de quinceañeros, sin saber que realmente estaba en el momento justo para hacer lo que yo quisiera, e igualmente sin darme cuenta, tomé la mejor decisión de ese lustro y me fui a Canadá por 10 meses a aprender inglés, sin saber que realmente iba a aprender mucho más que eso.

Dada la naturaleza del programa en el que me fui (para el que, probablemente, si estaba un poco vieja), antes de irnos nos dieron una plática en las que explicaban las diferentes fases del choque cultural con palitos y bolitas, haciéndome sentir un poco nerviosa y preocupada, sobre todo después de decir que el choque cultural incluía subir 5kg (que al final fueron 14, pero esa es otra historia). Para no entrar en detalles al respecto aquí les dejo más o menos la conclusión de esta explicación:



Y yo, por querer ahorrar fases, pasé del "Entusiasmo Inicial" aka "Luna de Miel" al Choque de retorno. Me fui con los ánimos en las nubes y por 10 meses se mantuvieron ahí, al final, el idioma fue lo menos importante, pero el saldo en contra, fueron 2 semanas de llanto sin parar por tener que regresar, ni modo, las cosas siempre tienen que terminar.

Algunos años después, un año después de graduarme de la universidad, pensando que podría ir y hacer solamente a lo que iba (aprender francés), me fui por 6 meses a Francia y desde el día uno ya había conocido suficiente gente como para no querer regresar nunca y tener una familia alternativa y con integrantes internacionales (para más detalles: http://erandimexicaine.tumblr.com/ no mucho pero suficiente). Y si, once again, menos llanto pero el mismo conflicto emocional de abandonar una vida temporal que me regaló muchas experiencias positivas y de crecimiento temporal.

Sin dejar pasar más tiempo, 6 meses después de regresar a México ya estaba haciendo mis maletas de nuevo para regresar al viejo continente, pero a un territorio más familiar: España. Más familiar por razones obvias como la colonización de México, pero luego hablaré más eso. El punto, es que después de haber vivido en países que no son México, vine a España con la misma emoción con la que empiezo un proyecto de vida importante, pero con las mismas expectativas que con los que se desarrollaron en lugares nuevos, pero para mi sorpresa, nos parecemos más de lo que yo esperaba, y eso facilita todo, como poder encontrar salsa Valentina en supermercados no especializados. Valentina <3.

Después de la introducción más grande del mundo (lo siento, amo las hipérboles), he llegado a la conclusión de que el shock cultural se puede dar sin que nos demos cuenta, por ejemplo, tanto en Canadá como en Francia, a pesar de que me rodeé de gente que seguramente estará cerca de mi toda la vida, nunca dejé de sentirme como una extranjera viviendo en el país, muchas costumbres son muy diferentes y aunque adaptarme nunca fue problema, puedo diferenciar entre lo que hago mecánicamente y lo que modifico en mi comportamiento para sentirme menos alienada. Pero en España, los cambios han sido mínimos, empezando por el idioma, ya que fuera de las palabras que no entiendo o que tengo que explicar, no me tengo que preocupar por practicar cómo explicar algún problema que tenga, ni de adaptar mis costumbres, ya que hay más similitudes que diferencias cotidianas.

Una diferencia difícil de ignorar, es que siempre que salí de México fue para aprender otro idioma, luego entonces, me convertí en turista residente ya que mi única preocupación siempre fue sólo platicar y ahora, mis actividades profesionales y académicas, por primera vez, se trasladaron conmigo, por lo que tengo muchas más cosas que hacer que ponerme a platicar, y con esto, también viene la diferencia de llegar sola a vivir con desconocidos a llegar con alguien de confianza y vivir con gente de mi vida pasada.

Al final, todas las experiencias te enseñan algo, y justo cuando piensas que ya sabes qué te enseñaron, muchas veces se complementan con las nuevas y se convierten en una fuente interminable de conocimientos, bueno, tal vez no interminable, pero con término posterior al que pensabas.