viernes, 27 de junio de 2014

Mi Frida Sufrida

Últimamente me ha dado por escuchar música en modo "aleatorio", por lo que de vez en vez me encuentro con una que otra joyita que olvidaba que estaba ahí, y aunque la mayoría de las veces aparecen cosas que no necesariamente compartiría con el mundo, hace unos días me reencontré con una biografía musicalizada de Frida Kahlo escrita e interpretada por Sergio Arau.

Mi gran amor por Frida muchas veces me hace ponerme sumamente crítica con respecto a los contenidos culturales que la tocan, como aquella vez que hicieron una exposición en un centro comercial con obras que no habían tocado un museo en Mérida, sigo pensando que Frida lo hubiera odiado, pero al final, me atrevería a decir que hasta me gustó.

Sin embargo, esta canción me parece que si logra captar quién fue Frida Kahlo, ya que lejos de solo tocar temas meramente biográficos, me parece que Arau consigue captar un poco de la esencia de Frida, hablando de su grande y controversial amor hacia Diego, de su imposibilidad de tener hijos, de su experiencia fuera México y también incluye eufemismos sobre su vida sexual en una de mis partes favoritas: "La tortilla la probaste y anduviste en bicicleta".

Sin embargo, después de pensarlo mucho y considerando que la narrativa de la canción podría ser comparada con una carta hacia ella y sobretodo al ponerme a analizar la idea principal "Ya no estés dolida, hoy eres querida, ya sufras Frida mi Frida sufrida...", me pregunto si realmente estaría feliz con lo que su imagen se ha convertido. Por que si, vivió en sufrimiento, pero hasta cierto punto, es precisamente eso lo que ha hacía tan productiva artísticamente y hasta me atrevería a decir que sus mejores obras (o al menos mis favoritas) las hizo a raíz de un gran dolor físico o emocional y aunque también tuvo momentos muy felices en su vida, siempre supo sacar lo mejor de los infelices. Y el hecho de que se haya convertido en una marca e incluso un ícono de la moda choca un poco con la ideología son la vivió su vida, que aunque sí quería sobresalir y vender cuadros, llevaba una vida tranquila y plagada de pequeñas satisfacciones, claro, tan tranquila como su vida con Diego Rivera le permitía porque además de la carga emocional que él representaba, también tenía una muy activa vida social que incluía codearse con grandes del mundo del arte y la política.

Creo que al final, mi punto es que es difícil llegar a una conclusión acerca de hasta dónde ella hubiera dejado ir su nombre, probablemente no hubiera tenido problemas exponiendo su trabajo en un centro comercia, que sigue siendo un espacio público y de fácil acceso, pero no si si le hubiera gustado ver su cara en ropa destinada para élites, verse representada en un vídeo musical de una cantante bastante plástica o fragmentos de sus cartas en unos Converse.


"Encontramos miedo en tus sueños, letra y nombre de Frida sufrida..."
Sergio Arau

Crítica: Días de frontera

En febrero pasado, finalmente llegó a las estanterías la más reciente novela de Vicenç Pagès Jordá “Días de Frontera”, y el furor que esto provocó no es para menos. No sólo tiene la garantía de un autor multi premiado y reiteradamente elogiado por la crítica, sino que llega con el sello de calidad y respaldo del Premio Sant Jordi 2013, siendo, probablemente la novela en lengua catalana más esperada para este 2014.

Esta novela está ambientada precisamente en Cataluña y muestra un recorrido muy interesante entre diferentes parte de esta regios, lo que resulta en un ambiente muy familiar y cómodo para los catalanes y sus conocedores; y en uno casi aspiracional y muy atractivo para los que no lo somos.

Puede decirse que la novela se trata de relaciones humanas. Padre e hijos, hijos y padres, parejas, amigos y cuanta otra relación sea posible. Lo cual obliga al autor a ubicar muy bien, desde sus orígenes, cómo es la vida del personaje principal: Teresa. Y lo hace bastante bien.

Pagès consigue darte una idea bastante clara de cómo son sus personajes, de por qué hacen lo que hace y de la manera en que lo hace, consiguiendo que el lector se sienta en todo momento identificado con alguno de los personajes, incluso si no es con Teresa o hasta con más de uno. Esto, se le puede atribuir a la manera en que el narrador desarrolla la historia, teniendo el punto justo de intromisión en el desarrollo de la historia, tomando partido cuando hay que hacerlo, y dejar de tomarlo cuando así se requiere. Justo de la manera en que un  lector reaccionaría.

Esta empatía dirigida por el narrador y corporizada por el lector, hace que la finalidad de la novela se materialice, consiguiendo no sólo que se conozca una historia desde el punto de vista de una sola persona, sino que se consideren diferentes puntos de vista sobre la misma acción e incluso que una sola persona tenga que pasar por acciones opuestas ante situaciones similares, una muy buena reflexión sobre la naturaleza humana, que siempre está cambiante y aunque uno no quiera, el tiempo pasa y las cosas evolucionan.

En materia de redacción y facilidad de lectura, desde el punto de vista que una persona no catalana, me parece que es un libro sencillo y bastante fácil de leer. Los capítulos son cortos y maneja un lenguaje bastante comprensible. También, tiene muchos elementos de la vida cotidiana que no son muy utilizados en la literatura moderna, como es el caso de la inclusión en la historia de nuevas tecnologías como las redes sociales.


En conclusión, este libro es bastante recomendable para cualquier tipo de público, porque igual lo disfrutaría un hijo como un padre o un abuelo. Es bastante llevadero, entretenido y su nivel de profundidad es determinado por el lector, ya sea que éste sólo busque lectura ligera o que se quiera dar el tiempo de leer entre líneas y reflexionar sobre las diferentes situaciones presentadas. Al final, cada quién –y de forma individual- decide hasta dónde caminar bajo el Sol por la carretera.